¿acaso no es dolor, llorar la muerte?
que aunque quiera llegar a no quererte
tu amor, hermano, nunca se me olvida
Que somos sombra y sangre dividida,
dentro de mis espejos puedo verte
y sé que aunque la imagen siempre invierte
mi amor, hermano, nunca se te olvida.
te invito a navegar en mi goleta,
surcando un universo de universos
ya libres de la pena y el dolor
Marchante de los sueños o poeta
dibujando los pasos o los versos
en las otras batallas del amor.
Enrique Espino
Subí
hasta la cumbre de mis deseos
y me volví ermitaña.
Esperaba una lluvia de estrellas
que me alumbrara tantas horas vividas
en desconcierto.
Fijaba mis pupilas en el cielo
entregando mis pensamientos fragmentados,
para que él organizara el puzle
que emergía de ese mar
de ideas enfrentadas.
En ese devenir,
al descender, pude ver las imágenes más brillantes.
Arranqué del tiempo aquellas horas
que pudieron herirme,
y volví a ver la luz en días nublados,
y como estrella fugaz, todo lo oscuro.
Amanecí con el radiante albor de las mañanas,
y el esplendor de todos los momentos del día.
Inés Mª Díaz Rengel
http://www.youtube.com/watch?v=zfja73ZUGXM
y me volví ermitaña.
Esperaba una lluvia de estrellas
que me alumbrara tantas horas vividas
en desconcierto.
Fijaba mis pupilas en el cielo
entregando mis pensamientos fragmentados,
para que él organizara el puzle
que emergía de ese mar
de ideas enfrentadas.
En ese devenir,
al descender, pude ver las imágenes más brillantes.
Arranqué del tiempo aquellas horas
que pudieron herirme,
y volví a ver la luz en días nublados,
y como estrella fugaz, todo lo oscuro.
Amanecí con el radiante albor de las mañanas,
y el esplendor de todos los momentos del día.
Inés Mª Díaz Rengel
http://www.youtube.com/watch?v=zfja73ZUGXM
RAÍCES DE OTOÑO
.
Dulcemente. Así como en
otoño
la lluvia se desliza por las manos,
enciende de nostalgia los arcanos
mientras calma la sed de algún retoño.
.
Suavemente. Cual aura en
el madroño,
desprenderá la noche sus lejanos
destellos que repican cual paganos
sonidos que embelesan al bisoño.
.
Después…seré la rosa ya marchita
sobre un lecho de hojuelas y de miel,
al rubricar aquella historia escrita.
.
Cruzando entre las nubes y
sus grises,
quizás sobre mi boca, gusto a hiel,
tras de tu sombra, brotarán raíces.
.
Yoli Rotenberg


